08
Mai 19

artrosis

 

Se calcula que casi un 70% de las personas con más de 65 años padecen osteoartritis, más conocido como artrosis. Esta enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones es, actualmente, la principal causa de dolor crónico y inmovilidad.

Tipos de tratamientos para la artrosis

Esta dolencia suele tratarse en una primera instancia con educación sanitaria, es decir con dieta, reducción de peso y ejercicio físico moderado.

También existen tratamientos farmacológicos, aunque con un alto porcentaje de riesgo para el paciente, el riesgo de estos fármacos puede aumentar si además el paciente toma otros tratamientos, algo muy habitual en pacientes de edad avanzada, y sus contraindicaciones pueden ir desde sangrados digestivos, problemas cardiovasculares o trastornos nefrotóxicos que afectan a los riñones.

Existe también una tercera vía como es la intervención quirúrgica, es decir, sustitución de la articulación afectada, siendo esta opción la que obtiene unos mejores resultados, aunque hay que tener en cuenta los riesgos que conlleva una operación de esta magnitud en un paciente mayor de 65 años.

Estudio con placebo en el tratamiento de la artrosis

Teniendo en cuenta la dificultad de aplicar un tratamiento existentes a los pacientes de artrosis unos investigadores británicos llevaron a cabo un estudio que incluye 198 ensayos clínicos y 14 estudios sin tratamiento con una muestra de 17.531 personas, de las que la mayoría eran mujeres con sobrepeso.

En este estudio suministraron un placebo, es decir, un medicamento inerte con las mismas características que el producto activo y que se utiliza para diferenciar los resultados con respecto al grupo de control. Con procedimientos a base de placebo se han conseguidos resultados positivos en el tratamiento de otras dolencias como el Parkinson, Migrañas, tratamientos contra el dolor, la depresión, el colon irritable, la fatiga crónica, el asma e incluso contra la hipertensión.

Las mediciones del dolor, con una escala visual analógica, arrojaron que los pacientes obtuvieron unos resultados de 0,51IC siendo más efectivo que otros tratamientos como el spa, la magnetoterapia o la acupuntura que obtuvieron un 0,03IC. Además estos pacientes tratados con placebos consiguieron una mejora funcional y disminuyó la rigidez articular percibida.

El estudio también señala que estos efectos tienen una mayor intensidad si el tratamiento placebo está basado en opiáceos o nuevos medicamentos antiinflamatorios.

También es un factor decisivo el modo de administración, siendo más efectivas las inyecciones que por vía oral.

Los resultados destacan que los pacientes tienen una mejor valoración del dolor e incluso los médicos pueden apreciar mayor fuerza en los cuádriceps, rodillas o mejora en los resultados de las radiografías.

Advertencias del uso del placebo en la artrosis

Hay que tener en cuenta que para que estos resultados serán posibles el paciente debe estar totalmente convencido de que está siendo tratado con un medicamento activo y no con una sustancia inocua.

También hay que resaltar que en muchas ocasiones no se consiguen resultados con este tipo de tratamientos o incluso se puede llagar a producir el efecto contrario al deseado, el llamado efecto nocebo.