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Oct 18

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El cáncer de mama es una de las enfermedades más comunes en mujeres mayores de 35 años, y globalmente el cuarto cáncer más diagnosticado. Además es la principal causa de mortalidad en mujeres entre los 35 y los 50 años. A pesar de ello, las mujeres mayores no están exentas de padecerlo, ya que a partir de los 55 años el riesgo de contraer la enfermedad se multiplica. Tanto es así que en 2016 fallecieron 6.477 mujeres como consecuencia de esta patología, y la edad media de la defunción fue de 70 años. Para paliar estas cifras, la clave es la detección temprana y un correcto tratamiento contra la enfermedad. Desde la Residencia Rodríguez de Andoin V queremos ayudar a concienciar en la lucha contra esta enfermedad, aportando algunos datos de interés.

Pese a ser el tumor más frecuente entre las mujeres, su mortalidad se va reduciendo paulatinamente gracias a los avances en la investigación de los últimos años, que han permitido pasar de un 70% al 90% de las pacientes libres de la enfermedad cinco años después del diagnóstico y tratamiento del tumor, y de un decrecimiento del 4% en la mortalidad. Además la tasa de supervivencia está ahora entre las más altas de entre todos los tipos de cáncer, con un 81,1%.

Nuevos tratamientos y avances para el cáncer de mama

Entre los nuevos avances encontramos un tratamiento probable esperanzador para el cáncer de mama, dirigido a las células no cancerosas dentro de los tumores en vez de al cáncer en sí. También un procedimiento de inmunoterapia con células T ha logrado, por primera vez, acabar por completo con las células cancerígenas de una paciente con cáncer de mama. Un logro que brinda nuevas oportunidades de tratamiento para fases avanzadas de la afección. Asimismo, en el Congreso de la Sociedad Americana de Oncología se ha presentado un estudio que asegura que siete de cada diez mujeres con cáncer de mama en fase inicial podrían eludir la quimioterapia tras extraer el tumor ya que una terapia hormonal, mucho menos agresiva, sería suficiente para aniquilar eficientemente la dolencia. Estos y otros avances hacen que veamos el futuro de la lucha contra esta enfermedad con esperanza.