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Oct 19

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Factores cardiometabólicos, como por ejemplo el nivel de azúcar en sangre, el colesterol y la tensión arterial, y aunque hasta ahora no se había relacionado con el índice de masa corporal, se intuía que podía existir esta relación.

Para establecer esta relación un grupo de científicos coreanos ha realizado un exhaustivo estudio en el que han participado más de 67.000 personas de entre 60 y 79 años, a las cuales se controló el índice de masa corporal y factores de riesgo cardiometabólicos.

El estudio sobre la relación entre la demencia y el cambio de peso

En el estudio se midió el IMC durante un periodo de dos años y posteriormente se observó la incidencia de demencia durante los 5,3 años siguientes.

Los resultados demostraron una relación significativa, ya de los más de 67.000 personas del muestreo inicial 4.887 hombres y 6.685 mujeres llegaron a padecer demencia.

El estudio concluye que un cambio brusco de peso (se estima que perder o aumentar en 10% del IMC), en un periodo de dos años, aumenta las posibilidades de padecer demencia frente a las personas que mantienen estable su IMC.

Un desglose de los datos obtenidos dio como resultado que dentro del grupo de personas que mantuvieron su peso estable, hubo un porcentaje que también llegaron a desarrollar demencia debido a factores cardiometabólicos como insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión o diabetes con altos niveles de azúcar en sangre en ayunas.

En concreto el alto nivel de azúcar en sangre, se calcula que puede aumentar el riesgo de padecer demencia en un 1,6.

Recomendaciones para reducir la posibilidad de padecer demencia

En vista a estos resultados se recomienda, por supuesto, evitar cambios de peso en un periodo reducido, especialmente si se trata de aumento de peso.

Para ello, lo mejor es llevar una dieta sana y equilibrada, evitando los atracones y el dulce en la medida de lo posible.

También es deseable llevar una vida sana en otros aspectos como no fumar, evitar beber alcohol o tener una actividad física moderada a diario por su relación con los factores cardiometabólicos.